diumenge, 21 d’octubre de 2007

Esther en Oniria





Esther tuvo un sueño. En el, aparecía un mar de gente, cada uno mirando a un punto indeterminado del espacio, perdidos en su pensamiento, sostenido en un instante del tiempo hasta ahora infinito. Ante ella, apareció un ser de gigantescas proporciones vestido de época. "Esther, querida" susurró ante el abrumador silencio de los espectadores del pensamiento,"¿Quieres conocer la verdad absoluta?"Ella no vaciló y el monosílabo "No" resonó en el inmenso vacío. Antes de despertar, el grotesco acompañante le dijo lo siguiente:"Cuéntaselo a Pol y que lo dibuje". Se despertó, ya al día de quedar conmigo me contó el sueño. Dos años mas tarde logré escenificar tal extraordinario relato.